lunes, 11 de septiembre de 2017

Relatos cortos: Congresos

La lluvia se apresuró en hacer acto de presencia. Pensó que lo hizo para no dejar en mal lugar a la aplicación del tiempo. El día se había tornado noche de repente y la noche anterior había estado iluminada por cientos de bombillas en un afán por que el día no terminase nunca. La cuidad amanecía como cada día con miles de historias por ser escritas y, sin embargo, la suya parecía ya estarlo. Como si de un déjà vu se tratara, miraba a su alrededor sin extrañar nada. Veía caras conocidas, oía conversaciones similares y hasta participaba de ellas. Charlas interesantes que encendían ideas y otras que aburrían a las ovejas. Pasta, pesto, mozzarella, amatrice, risotto y parmigliano con espumante y proscuito animaron el almuerzo, y un expresso lo trajo de vuelta a la realidad de un espacio frío, grande y lleno de los claroscuros de quien sale a la calle en sandalias cuando afuera está diluviando.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Relatos cortos: Realidades

El globo ocular parecía posado plácidamente dentro de la cuenca. Su parpadeo era lento y no fijaba la vista en ningún punto en concreto. Atenta, la otra chica observaba la pantalla que recogía las imágenes que varias cámaras captaban desde la sala de aislamiento. Tomaba apuntes con un lápiz en un cuaderno de tapa de piel roja y de hojas recicladas, recordando conceptos. Ponía títulos y hacía bocetos de la expresión plasmada en la cara que borraba y volvía a dibujar en un intento por copiar la mueca y captar cualquier micro movimiento de algún músculo que se había revelado contra toda lógica. No se produjo.

En la misma postura, con el único movimiento del lento parpadeo, se hallaba la chica en aquella sala desde no acertaba cuando. Sus manos, posadas en las piernas; sus pies, haciendo una uve en el suelo de moqueta azul pavo que revestía el habitáculo. Se hallaba sin embargo lejos, muy lejos de allí, en un espacio abierto con miles de mariposas volando y riendo alrededor de su enmarañado pelo.

Ahora, silencio absoluto en un espacio cerrado mientras se oían gritos acallados por una mente enferma. Y así seguirían mientras hubieran dos experiencias distintas en un mismo cuerpo y un mismo lugar: uno el público, el que veía la chica del lápiz mientras lo mordisqueaba; otro el oscuro desvaído de la catatónica realidad de la chica del parpadeo.

Ambos existen, sólo uno es palpable por todos.  

sábado, 26 de agosto de 2017

Opiniones (incluye lenguaje soez)

Habiendo pasado ya más de una semana del día que se tiñó de negro la ciudad condal, miro adelante con sonrisa por los miles de memes que hicieron de quien llaman "El Cordobés" sin tener ni muleta ni montera, pero sí unos cuernos retorcidos con mala leche. Y esto es así, no una opinión. 

Vivimos tiempos de incertidumbre en esta Europa salpicada por el radicalismo, pensando que la intocabilidad de nuestras naciones eran hechos y no meras suposiciones. Y sin embargo, a pesar de tener miedo por lo que sabemos todos que va a seguir pasando, yo sé aún reconocer a un hijo de puta mal parido que a un hijo de musulman con honor y dolor por las muertes-dicen los malos- en su nombre. 

El odio solo lleva a más odio. Seamos cautos. Seamos lógicos...

Pero lo más importante, seamos libres. 

jueves, 17 de agosto de 2017

Cuatro veces diez

La luz del alba asomó por la mosquitera de tu habitación. La noche, no tan calurosa como otras de agosto, había sido iluminada en cuatro veces diez ocasiones por estrellas fugaces que guardan deseos cumplidos y otros que algún día llegarán. Son los resquicios de las lágrimas de San Lorenzo, las perseidas, las que anuncian un día diferente. En realidad no hay nada distinto a ayer, nada salvo un número más, y sin embargo ya lo sabes... la vida ha comenzado, ahora. Sí, la vida comienza en realidad ahora. Vida. Es tuya, tómala, sopla, sumérgete en ella y déjanos acompañarte. Yo llevo oxígeno como bocanadas para colocarnos en el limbo. 
Que nada te turbe. Que nada te amargue. Que nada ni nadie te achante. Vida. Es tuya. Siempre lo ha sido. Sórbela despacito pero no te pares, no te ahogues con tus nervios. Recuerda lo de Las Dueñas y no esperes, porque es el tiempo ahora de vivir. Feliz vida. Vívela feliz, vida.

viernes, 11 de agosto de 2017

Polvo

Tan distante, como nunca antes, se encontraban la luna y el sol. Horas, días, semanas, años luz de enanas y supernovas, de asteroides, cometas y planetas. Polvo. Un cielo entero de estrellas y polvo. Polvo de aquello que fue y ya no era. Polvo acumulado, que acumulaba ideas y sueños que una vez alguien pensó en su pequeña parte del universo. Su nebulosa. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Relatos cortos: Incomprensible

Sucede acaso todo por un motivo. El destino, que lo llaman, que ya está escrito. La mayoría de los mortales no somos capaces de leerlo, y el que es capaz en teoría solo ve letras en penumbras. Y tú me preguntas porqué no me hallo en ese camino preestablecido o porque no abro surcos y establezco otros. Y me preguntas porqué nadie sabe, porqué nadie escucha, nadie oye, nadie habla y todos callan. Y me dices cuando lo explico lo que ya se, cuán difícil es. Yo me río, con una sonrisa burlona de resignación y mojada, y te digo más bien cuán difícil lo hacemos.

Entonces te quedas ahí callando a gritos una explicación, con unos ojos que me clavan estacas y me hacen sentir desnuda. Entonces te doy la espalda y solo pienso entre lágrimas ahogadas...¿Para qué? No lo vas a entender...

jueves, 27 de julio de 2017

Fénix

¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Tu capacidad de reinventarte, de levantarte y buscar mejorar, de conocer tus cicatrices y aceptarlas sin hacer por borrarlas. No hay pocas personas que son así, no pocas pueden resurgir de sus cenizas emulando al fénix que todos llevamos dentro, aunque sea escondido en lo más profundo de nuestro ser. Algunos nunca asomarán por las pupilas de quienes los portan. Pero tú sí. Tú eres de esas personas que soportan, sin quebrarse, el peso del mundo por mucho que acaben doblándose a veces. Tu fénix arde con fuerza cuando recargas pilas y vienes con el esplendor de quien se ha redescubierto, reinventado, revelado ante la situación de deterioro que la monotonía arrastra. Tus ojos te delatan para bien y para mal. Y me ha encantado verte con ellos llenos de energía y con una sonrisa en la boca que el mismísimo profident no dudaría en contratar para sus anuncios. 

Y ahora estás allí, respirando sal y besando al sol. Y se que estás bien. Y con eso me basta.