martes, 5 de febrero de 2019

Los días que quedan

Tengo, desde hace unos meses, necesidad de salir más allá del muro que me ata. Dos dias llevo horrorosamente compuestos de problemas sin fácil solución, y dos dias que llevo escondiendo la cabeza en la arena como lo haría un avestruz cuando llego (tarde) a casa. Me estallaría la mente si no lo hago, porque el estrés que acumulo pasa factura, pero lo mantengo a raya por mi salud mental. 
Cuento los días y los voy tachando en mi calendario, esperando que lo malo conocido no sea lo mejor. 
Y así han pasado sin gloria lunes y martes, y esperando me hallo al jueves porque mañana tampoco mejoran las borrascas que se posan allende los mares. ¡Qué hartura, muertesol!