jueves, 1 de mayo de 2014

Vida

La vida a veces te da regalos tan inesperados que, a toro pasado, aun te queda el sabor de haber sabido disfrutar del momento.

A veces no basta ver, hay que mirar; no basta con oir, hay que escuchar; no basta con tocar, hay que palpar... Disfruta, mira, escucha, palpa... Saborea la VIDA.

domingo, 27 de abril de 2014

Relatos cortos: Segundas oportunidades

Dormía plácidamente cuando un zumbido daba vueltas de oreja a oreja, pasando cual bólido rojo, caballo con crin al viento en un galopar hacia el capilar principal de su dedo pulgar. 

Enciende la luz, ojos inyectados en sangre de ira despierta. Busca y no encuentra, sólo oye el zumbar y prepara el aplauso mortal. 

Y lo ve. Perdone el lector: La ve (pues todas las que pican, sin querer ser machista, son hembras) Una díptero! 

Pero se va, se va y no quiere ya picar. Quizá nunca quiso en realidad. Y la deja alejarse hacia el destino que ya no puede manejar. Ella, pensó, también tiene su corazoncito...

domingo, 20 de abril de 2014

Relatos corto: Tecnología

Miró al horizonte desde la silla de rayas blancas y azules. Una ola había borrado el mensaje que había colgado a su perfil de Facebook desde su móvil. Estaba muy de moda hacer eso. Y ella siempre se consideró cuanto menos actual. Sinceramente estaba bastante familiarizada con las redes sociales. Se manejaba en una masa social de seguidores importante... Y a ellos les debía información casi permanente. Le encantaba el feedback que producían sus mensajes ante gente la mayoría desconocida, aunque su padre siempre le decía que eso era un peligro ¡Qué sabría él, si ni siquiera sabía usar el Whatsapp! La era de la tecnología parecía haberlo saltado a la cabriola, con sus coces y todo, a pesar de no llegar a los sesenta. No sabía lo que se perdía.

Jugueteaba con una coquina de las decenas que había en el cubo de su sobrino, publicó que deseaba que todo le fuera bien al chico que pretendía batir el récord de distancia corriendo hacia atrás (como si lo estuvieran rebobinando en una cinta de VHS, rió) y pensaba, mientras hacía remolinos en el agua, que aquel día de playa era, simplemente, perfecto... Que así lo iba a describir después de una ducha y un par de onzas de chocolate en su blog y esperaría, esta vez en secreto y con paciencia de relojero, el primer comentario para ser infinitamente feliz.

sábado, 19 de abril de 2014

Relatos cortos: Hastío

Los plataneros se mecían merced al viento que se había levantado en la plazoleta. Parecía mentira que horas antes el sol estuviera calentando el banco donde estaba sentado mientras jugaba con la correa de Scot entre las manos. Ahora hacía un frío tremendo. Se había quitado las gafas de sol y las había metido en el bolsillo derecho de la chaqueta vaquera. Tenía un agujero, pero era demasiado pequeño para que las gafas se escurrieran y se perdieran. Seguro que al ponerlas encima de la cómoda de la entrada descubriría un arañón en los cristales ahumados. Otro más... ya no tenía el cuidado que antes ponía con ellas. Se había enamorado un día que pasó por el escaparate del Factory SunGlasses, pero como todo en su vida, el interés por ellas se fue apagando con el paso del tiempo... como se había apagado el día, tarde de viento y de nubes precedida de una espléndida mañana de sol y juegos. Sólo quedaba esperar si la luz llena de Catalina sería capaz de iluminar el camino de vuelta a casa.

lunes, 31 de marzo de 2014

Recompensa

Mira que te decía que quererte a ti no era difícil, que, a pesar de ir sin intención, agradas con tu forma de ser y te reconocen enseguida como líder, como fiel aliado en el arduo quehacer laboral.

Y aquí tienes tu recompensa.

Mientras, me sentaré a ver como reconocen tu trabajo jefes e indios, chamanes y guerreros... Y quizás sientas temblar tu mano, pero entonces habrás de agarrar con firmeza la lanza y hacer señales de humo, porque la soledad no existe cuando te rodeas de gente que antes has ayudado y está loca por devolverte el favor. Baila alrededor de la hoguera. Baila.

Y es que a veces, solo a veces, la vida te da lo que mereces. Te lo mereces.

sábado, 22 de marzo de 2014

Mari y Sergio

Hoy es un día de amor. Pocas cosas se pueden decir que no hayan escrito ya los poetas y eruditos siglos y siglos atrás sobre él, y yo, la verdad, no lo voy a intentar si quiera. Qué tontería, ¿no? Si ya sabemos todos lo que es... Lo estamos observando cuando los vemos a los dos... Y lo estamos celebrando. ¿No es así? Hoy es un día especial para muchas personas... Para vosotros, por supuesto, los primeros, y también para esas otras que os queremos con vuestras virtudes (va, los defectos los dejamos a un lado)... porque nos hacéis felices con solo ver que hoy brillais con luz propia.

Gracias,por compartir este momento (vuestro momento) con nosotros, y porque, en las celebraciones, lo bueno es lo que se celebra, y la compañía con la que se hace y hoy, esto último con vosotros, es inmejorable.

Hoy, Mari y Sergio se dicen un sí eterno, grande, en mayúsculas y con una sonrisa de felicidad en los labios que difícilmente olvidaremos los que tenemos la suerte de presenciarlo. Hoy, se celebra que el amor entre dos vuelve a un entorno perfecto, con los muros de una antigua casa palacio como testigo que ha visto pasar a generaciones y generaciones de utreranos durante siglos. Quizás, esta sala donde os vais a comprometer observó historias de amor eternas y miradas tiernas, directas a los ojos negros zainos de la gente del sur... porque lo bonito en realidad no son los ojos (aunque también), lo bonito son las miradas, como las vuestras...

Permitidme el lujo de nombrarme ahora por un segundo portavoz de nosotros, vuestros acompañantes en el día de hoy, y atreverme a decir que cada uno de los presentes os deseamos felicidad en cada día de vuestra vida juntos, y que vuestra compañía utrerana siga siendo cotilla muchos años más y vea crecer a vuestra familia con el amor que hoy flota en el ambiente.

Felicidades Mari, Felicidades Sergio. No me queda otra que acabar este pequeño escrito con la certeza de que este 22 de marzo quedará en vuestras retinas y en vuestros oídos cuando diga y respondan por primera vez eso que suena en todas las bodas y que por fin os lo decimos a los dos. ¿No sabéis de qué hablo? Pues abrid los ojos y preparad las orejas, porque los que os queremos os gritamos eso de... ¡VIVA LOS NOVIOS!



jueves, 13 de marzo de 2014

Dimes y diretes

O donde dije digo, digo Diego. Y es que las palabras se las llevan los vientos huracanados del medio oeste, con sus arbustos corriendo tras la polvareda mientras un vaquero se saca de su chistera un conejo blanco con reloj y as de picas, con los ojos entornados hacia la llanura solitaria y un hakunamatata falseado con sonrisa de cocodrilo hambriento. 

Como ves, muchas palabras que cuentan historias sin sentido. Muchas palabras sin sentido. Como ves.

 

¿O es que aún no lo ves?