Entalpía es una magnitud termodinámica. Se refiere a la cantidad de energía que un sistema puede intercambiar con su entorno. En mi caso y haciendo alusión al intercambio con el entorno, este blog pretende ser un espacio abierto a pensamientos y noticias para compartir con el mundo que me rodea.
viernes, 23 de noviembre de 2012
De todos los colores...
Dicen que el chocolate tiene sustancias químicas que liberan endorfinas para la mente (gran disco de Chambao, por cierto). Lástima que no siempre funcione... Y si el día se levanta azul y se va volviendo gris sin motivo aparente... ¿Qué se hace? ¿Se pinta? ¿Alguien tiene un bote de pintura? Gracias.
martes, 20 de noviembre de 2012
Personajes III
Hoy llevo todo el día acordándome de mi abuelo Rafael (un día os hablaré de él) y no he podido evitar recordar a una persona importante en su vida y en la mía.
Aún hoy, cuando se acerca el décimo aniversario de la marcha de esta otra persona, me acuerdo de ella y la sigo añorando. Señora de los pies a la cabeza. Me quedaba embobada viéndo cómo se maquillaba sobre la tapa verde del pozo de la cocina, a la luz del jardín desde donde emanaba un olor contínuo a sus matas de romero, en su antigua casa. La elegancia que desprendía pocas veces la he vuelto a ver en otra persona. Y el amor hacia mi abuelo, incondicional.
La calle ancha (o Virgen de Consolación, como en realidad se llama) en Utrera me trae muy buenos recuerdos. Aún hoy escucho el sonido del llamador en aquella puerta pesada de la entrada. Detrás, escondía un gran pasillo con losetas negras y blancas, un patio interior a la izquierda, con cristaleras y madera blanca (con un azulejo del "Corazón de Jesús" y decenas de macetas), y, al fondo, un gran espejo de marco dorado.
Podría estar horas hablando de esa casa. Cómo me gustaba cada rincón. Y cómo le gustaba a ella.
Mercedes tarareaba una canción sin nombre mientras iba de habitación en habitación. Me encantaba seguirla y oír cómo se inventaba cada nota. Me entraba la risa cada vez que le preguntaba qué cantaba. La bombardeaba a preguntas que ella escuchaba atentamente con la boca abierta en una media sonrisa y asintiendo levemente la cabeza. Levantando pocos palmos del suelo, de la mano me llevaba a aquella habitación para mirar desde los pies de la cama a ese muñeco, un bebé de batón blanco que me daba una mezcla de admiración, querencia y temor. Nunca jugué con él, de hecho pocas veces lo toqué, siempre con suma delicadeza y no porque estuviera realmente prohibido (todos los primos éramos y somos muy educados en las formas, de eso se encargaron mis padres y tíos. Gracias), sino porque el halo que ella creó alrededor del muñeco era mágico, una especie de premio que te mostraba de vez en cuando sólo cuando te cogía de la mano y te llevaba a la habitación, a tí, en exclusiva, en aquel momento.
A media voz: "¿Quieres chocolate?" Y allá que nos llevaba a darnos una tirita de cuatro onzas de chocolate Nestlē... Pequeños detalles que siempre tenía para nosotros.
Una señora para querer y recordar toda la vida. Era mi abuela Mercedes. Este personajes III va por ella.
Aún hoy, cuando se acerca el décimo aniversario de la marcha de esta otra persona, me acuerdo de ella y la sigo añorando. Señora de los pies a la cabeza. Me quedaba embobada viéndo cómo se maquillaba sobre la tapa verde del pozo de la cocina, a la luz del jardín desde donde emanaba un olor contínuo a sus matas de romero, en su antigua casa. La elegancia que desprendía pocas veces la he vuelto a ver en otra persona. Y el amor hacia mi abuelo, incondicional.
La calle ancha (o Virgen de Consolación, como en realidad se llama) en Utrera me trae muy buenos recuerdos. Aún hoy escucho el sonido del llamador en aquella puerta pesada de la entrada. Detrás, escondía un gran pasillo con losetas negras y blancas, un patio interior a la izquierda, con cristaleras y madera blanca (con un azulejo del "Corazón de Jesús" y decenas de macetas), y, al fondo, un gran espejo de marco dorado.
Podría estar horas hablando de esa casa. Cómo me gustaba cada rincón. Y cómo le gustaba a ella.
Mercedes tarareaba una canción sin nombre mientras iba de habitación en habitación. Me encantaba seguirla y oír cómo se inventaba cada nota. Me entraba la risa cada vez que le preguntaba qué cantaba. La bombardeaba a preguntas que ella escuchaba atentamente con la boca abierta en una media sonrisa y asintiendo levemente la cabeza. Levantando pocos palmos del suelo, de la mano me llevaba a aquella habitación para mirar desde los pies de la cama a ese muñeco, un bebé de batón blanco que me daba una mezcla de admiración, querencia y temor. Nunca jugué con él, de hecho pocas veces lo toqué, siempre con suma delicadeza y no porque estuviera realmente prohibido (todos los primos éramos y somos muy educados en las formas, de eso se encargaron mis padres y tíos. Gracias), sino porque el halo que ella creó alrededor del muñeco era mágico, una especie de premio que te mostraba de vez en cuando sólo cuando te cogía de la mano y te llevaba a la habitación, a tí, en exclusiva, en aquel momento.
A media voz: "¿Quieres chocolate?" Y allá que nos llevaba a darnos una tirita de cuatro onzas de chocolate Nestlē... Pequeños detalles que siempre tenía para nosotros.
Una señora para querer y recordar toda la vida. Era mi abuela Mercedes. Este personajes III va por ella.
domingo, 18 de noviembre de 2012
MILIKI
Hoy el mundo es un poquito menos feliz. Emilio Aragón, Miliki, ha bajado por última vez el telón 83 años después de que saliera a la luz en Carmona, Sevilla. Hoy sólo queda darle las gracias a quien tanto hizo reír, cantar y bailar con sus canciones y payasadas.
Tus Niños de uno, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta... años te echaremos de menos. Adiós a un trabajador de la felicidad.
Tus Niños de uno, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta... años te echaremos de menos. Adiós a un trabajador de la felicidad.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
HUELGA, aquí no.
Este blog no está en Huelga. No porque esté de acuerdo con el gobierno, sino precisamente porque la libertad de expresión no se cierra ni por vacaciones. No me voy a pronunciar. Los que me conocéis sabéis lo que opino del gobierno y de su gestión, de los bancos y de la economía. No voy a entrar en debate hoy. Hoy vengo a DENUNCIAR.
Hoy la península Ibérica se levantaba con banderolas de los sindicatos por doquier, piquetes informativos y trabajadores varios que querían acudir a su puesto de trabajo como todos los días laborables del año. Y vuelta a las andadas... La libertad de unos se han comido a las de otros.
¿Patadas a los coches? ¿Insultos a los trabajadores? ¿Boicot en tiendas? ¿Obligaciones de cierre?
¿Cargas policiales exageradas? ¿Insultos a los huelguistas?
¿DÓNDE ESTÁ LA LIBERTAD?
Vergüenza de esa minoría que no respeta al que no hace huelga. Vergüenza de esa otra que tampoco respeta al que sí la secunda. Y vergüenza a todo aquel que usa la violencia física, verbal y no verbal para imponer sus propias ideas.
Desgraciadamente a veces la educación, bueno, simplemente... Brilla por su ausencia.
Hoy la península Ibérica se levantaba con banderolas de los sindicatos por doquier, piquetes informativos y trabajadores varios que querían acudir a su puesto de trabajo como todos los días laborables del año. Y vuelta a las andadas... La libertad de unos se han comido a las de otros.
¿Patadas a los coches? ¿Insultos a los trabajadores? ¿Boicot en tiendas? ¿Obligaciones de cierre?
¿Cargas policiales exageradas? ¿Insultos a los huelguistas?
¿DÓNDE ESTÁ LA LIBERTAD?
Vergüenza de esa minoría que no respeta al que no hace huelga. Vergüenza de esa otra que tampoco respeta al que sí la secunda. Y vergüenza a todo aquel que usa la violencia física, verbal y no verbal para imponer sus propias ideas.
Desgraciadamente a veces la educación, bueno, simplemente... Brilla por su ausencia.
lunes, 29 de octubre de 2012
El tintero
No quería dejar pasar este Octubre sin añadir un nueva entrada al blog. Me estaba resistiendo a ello, es cierto, pero es que últimamente parece como si la tinta se hubiera secado en el tintero y la pluma sólo quisiera formar frases ecatómbicas, visto lo visto.
Cuando tenia edad aún para jugar con muñecas y tenía un rotulador perezoso, iba directa al cuarto de baño al armario a coger el bote de Nenuco y, capuchón trasero retirado, echaba un chorreón generoso dentro del tubito intentando no derramar demasiado líquido oloroso sobre la mesa. Claro, aquello ya se sabía cómo terminaba: manchas que coloreaban la libreta de cuadritos del colegio, un rotulador que te daba margen para unos cuantos dibujos más hasta que algún alma caritativa volviera a comprarte el estuche de 24 de Carioca (o que por arte de magia apareciera el color que te faltaba en tu estuche cortesía inadvertida de alguna compañera de clase en un préstamo puntual que se convirtió en "anda me lo he quedado sin querer, mañana se lo devuelvo" y eso nunca pasó) y unas manos que iban a oler incesantemente a colonia hasta el día del juicio final.
Supongo que eso habrá que hacer con este tintero seco, echarle un poquito de perfume... Pero esta vez del caro, que para eso estamos en crisis ¡Ea!
Cuando tenia edad aún para jugar con muñecas y tenía un rotulador perezoso, iba directa al cuarto de baño al armario a coger el bote de Nenuco y, capuchón trasero retirado, echaba un chorreón generoso dentro del tubito intentando no derramar demasiado líquido oloroso sobre la mesa. Claro, aquello ya se sabía cómo terminaba: manchas que coloreaban la libreta de cuadritos del colegio, un rotulador que te daba margen para unos cuantos dibujos más hasta que algún alma caritativa volviera a comprarte el estuche de 24 de Carioca (o que por arte de magia apareciera el color que te faltaba en tu estuche cortesía inadvertida de alguna compañera de clase en un préstamo puntual que se convirtió en "anda me lo he quedado sin querer, mañana se lo devuelvo" y eso nunca pasó) y unas manos que iban a oler incesantemente a colonia hasta el día del juicio final.
Supongo que eso habrá que hacer con este tintero seco, echarle un poquito de perfume... Pero esta vez del caro, que para eso estamos en crisis ¡Ea!
lunes, 17 de septiembre de 2012
Esperanza.
Qué larga se hace la espera siempre para lo que tienes prisa que acabe.
Pasan los minutos y las horas y, con apenas concentración, vas haciendo lo que debes sin quitar de la mente la espera. La eterna espera.
Todo irá bien.
Pasan los minutos y las horas y, con apenas concentración, vas haciendo lo que debes sin quitar de la mente la espera. La eterna espera.
Todo irá bien.
domingo, 16 de septiembre de 2012
No hay distancia que esté lejos.
Un paisano mío escribió un magnífico poema... Versaba sobre eso que dicen de que la vida no está escrita, que la vamos haciendo sobre la marcha... Y mira por donde uno tuyo lo adornó con su voz, atenta a la lírica y acompañado con una guitarra.
"Caminante, no hay camino, se hace camino al andar"
Piénsalo. Desde aquí te animamos a que cumplas, si es así, un sueño.
El tuyo.
El tuyo.
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