Entalpía es una magnitud termodinámica. Se refiere a la cantidad de energía que un sistema puede intercambiar con su entorno. En mi caso y haciendo alusión al intercambio con el entorno, este blog pretende ser un espacio abierto a pensamientos y noticias para compartir con el mundo que me rodea.
domingo, 12 de junio de 2016
Otro día
Esas miradas que lo dicen todo, esas lágrimas que salen merced a notas musicales, esas manos que al posarse en mi cuerpo lo reconfortan. Esas cosas, gestos, momentos que vivimos y planes a escasos días me aseguran que vale la alegría compartir el aire contigo, cerca, el mismo a inspirar, el mismo a exhalar en una comunión de sábanas blancas y persianas a medio bajar... Cuando solo anuncian por sus rendijas un leve indicio de que ha amanecido otro maravilloso día contigo.
viernes, 3 de junio de 2016
Las niñas bonitas
La verdad es que me gusta la psicología. No sería buena Psicologa, porque hago juicios de valor muy rápido que a veces me impiden ver objetivamente la realidad, y creo conocer a las personas (y alguna me da alguna sorpresa).
Hace unos días volvimos. Esas tres que tanto nos reíamos en un tiempo no muy lejano, con un cuarto nuevo que es noble y cercano, o al menos así me lo parece.
- David es un buen tío, me gusta para tí- Y una sonrisa se dibujó en la cara.
Yo echaba de menos esos ratitos de las niñas bonitas, porque, aunque con una tengo la suerte de contar todos los días y compartir mi vida, con la otra tenía una espina clavada por la lejanía desde que dejamos de desayunar juntas hace ya unos años por 'laboro'.
Hoy, los desayunos se han cambiado por meriendas o cenas o días de playa. Y yo no puedo estar más feliz porque este año mi regalo de cumpleaños más preciado ha sido pasar un rato con las tres (y con el cuarto). El grupo vuelve a tener vida. Y yo os quiero, y a los cuatro vientos lo grito si hace falta.
Gracias por esa sorpresa. Gracias por estar ahí.
domingo, 29 de mayo de 2016
QUEEN
No soy una apasionada de la música, pero me gusta mucho. Es una de esas cosas capaces de hacerme sentir emociones y darme felicidad.
Cuando tenía unos once años mi hermano trajo a casa a un amigo que venía con una cinta de cassette y al colocarla en la radio empecé a reconocer una canción que alguna vez había oído. We will rock you me atrapó. Al poco, en casa había ya una cinta original de grandes éxitos propiedad de mi hermano: portada azul oscura con el escudo de Queen en dorado y un sin fin de canciones increíbles. Ya por esa época los Beatles ocupaban gran parte de mi escucha musical en un vinilo también recopilatorio, y ambos grupos habían desaparecido por la muerte de sus líderes. Soñé mucho tiempo en haber vivido otra época para poder asistir a sus conciertos y perdí el tren de ver actuar a Queen con Paul Rogers en el 2008. Pero ese tren ha vuelto a pasar ocho años después.
Hace una semana vibre, canté, grité, lloré como una adolescente y me emocioné al recordar a un genio de la música que descubrí cuando ya dormía el sueño de la muerte. Estaba tan cerca de Brian May que casi podía tocarlo. Y Adam Lambert, ese chaval con una voz sensacional que a la primera oportunidad anunció que amaba a Freddie, que solo hubo un genio y quería solo rendirle un bonito tributo con la suerte de contar con la música maravillosa de Taylor y May.
Y yo tengo que dar las gracias a mi hermano, que ha sido el que ha hecho posible vivir esta experiencia y tener la oportunidad de enseñaros unas fotos que ya guardo para siempre en mi retina...
domingo, 8 de mayo de 2016
Entre infinitivos
| Texto extraído de la cuenta de Twitter de @Sergimas |
Acabo de leer una frase de esas que te paran medio segundo el corazón y te abren millas la mente. La frase la tenéis justo al lado, y es de un periodista famoso del entretenimiento y el deporte rey en España (saludos a Sergi Mas).
Los infinitivos son por definición formas verbales no finitas, que no hacen alusión a género ni número, y por tanto son usadas para una noción general o una idea, una acción o un deseo quizás. Me ha parecido tan acertado expresarse con vivir sólo con infinitivos que me he decidido a abrir el blog para compartirlo con quien quiera leerlo.
El lenguaje es maravilloso. Yo, que soy de ciencias de la salud y me pirra cualquier cosa que tenga que ver con la anatomofisiología, con la psicosociología y con las tecnologías sanitarias, me quito el sombrero ante las formas de expresión que nuestra lengua materna proporcionan al escritor y al lector. Es tan bonito el castellano... Es tan bonito poder comunicarse.. Leer una frase, un texto, una palabra que te evoque sentimientos y te hagan mover las tuercas y tornillos de la mente... Ese veinte por ciento que en la comunicación- me decían en el colegio- que era el lenguaje no verbal, toma toda relevancia en las redes sociales, donde creo que hay un fifty-fifty en cuanto a intención del escritor y recepción del lector.
Por eso me sumerjo en Twitter, por eso buceo entre periódicos a veces, por eso me encanta seguir los blogs de personas que no conozco. Por que me hacen sentir viva, y me recuerdan que existe una necesidad de expresión y de compartir vivencias que es fundamental para la salud humana. Se cierran círculos que se enlazan con otros. Todo tiene que ver con todo.
Y en esa etapa en la que solo vives la vida entre infinitivos, me quedo con el último, Sergi, porque creo que envuelve todos aquellos que le preceden. Vivir cada día con el deseo y la acción de DISFRUTAR.
viernes, 6 de mayo de 2016
En tres, dos, uno...
Esta semana ha sido complicada. Por muchas razones, las partes de un todo se han ido complicando una a una hasta hacer del viernes una meta que parecía lejana en el estrés del tiempo. Lo típico de que el vaso colmado va rebosando, y hay personas que abren todo un grifo de gotas. No sé cuántas veces he tenido que coger la fregona para recoger lo derramado. Y vuelta a empezar.
Pero no, no culpo a nadie, cada uno tiene su cruz y lucha contra sus propios demonios y contra otros tantos que se encuentra en su día a día, pero a veces me cuesta respirar y tomarme las cosas con filosofía... Y necesito también algo de comprensión y de ayuda. Y poder perderme. Y encontrarme de nuevo. Y volverme a perder sin que eso suponga un holocausto o un apocalipsis.
Porque es difícil remar contra marea, pero más difícil es si encima quienes tienen que ayudarte echan piedras en el bote.
La desconexión mental se producirá en tres, dos, uno...
domingo, 10 de abril de 2016
Cicatriz
Una cicatriz puede ser para toda la vida. Y digo puede, porque no se descarta que se modifiquen. Sino, que se lo pregunten a aquel hombre cuyo ombligo-lo que no deja de ser una cicatriz- desapareció tras una cirugía abdominal, que yo me acuerdo haberlo visto de pequeña y quedarme con la boca abierta.
Un tatuaje es para siempre. Me decía mi hermano que siempre es mucho tiempo, y yo le respondí que siempre es solo siempre. Es una cicatriz que te haces queriendo, en cierto modo como arte y en parte también para nunca olvidar algo que marca tu existencia.
Llevo muchos años pensando en tatuarme. Si no lo he hecho antes es porque me tomo las cosas con calma, las medito y las sopeso, llegando a una conclusión que, de momento, nunca se ha dado el caso de darse la vuelta como un calcetín. No encontraba algo lo suficientemente importante para mí como para acompañarme como me acompañan mis cabellos, mis dedos meñiques torcidos como caminos sinuosos, mis ojos expresivos, mis tobillos gordos o mi cuello largo y esbelto. Todas estas cosas son parte de mí, y son bonitas o no tan bonitas, pero son mías, y van a seguir siéndolo siempre.
Hace unas semanas tuve claro qué quería. Un título de canción que representa para mí la libertad, la persistencia, el arte, la música en todo su esplendor, pero también la humanidad, la sinceridad y el saber vivir conforme a la existencia que una desea, sin desear hacer mal a nadie con sus actos. Otra cosa es lo que se consiga.
Y eso me he tatuado. Sé que a ciertas personas no les va a gustar enterarse, pero es lo que hay. Ahora, tengo una nueva cicatriz que me gusta, que he elegido yo y que quiero.
Don't take offence at my 'Innuendo'
sábado, 9 de abril de 2016
Lecciones aprendidas
Cuando depositas la confianza en ciertas personas y te fallan, algo en tu interior no vuelve a ser lo mismo. No se trata de formar dramas innecesarios, ni de hacerse la víctima más allá de referir el daño que de alguna manera te han ocasionado. Se trata más bien de que ese lazo que unía y que ahora está cortado en mil pedazos, no hay aguja que enhebre el hilo que los vuelva a unir. Al menos en estos momentos no veo posibilidad.
Así, las personas pueden decepcionar en el plano personal y en el laboral. Siendo amigos o solo compañeros. La mentira, no puede ser tolerada una vez que la has descubierto. Y ahora te pones a investigar y te sientes como estupida, ciega, por no haber visto antes la evidencia.
Lo bueno es que a base de estas cosas se aprende.
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