Perezoso agarrado con sus garras al tronco de un espeso árbol floreado. Colibrí que bate sus alas a velocidades de récord y busca el dulce néctar de la flor. Pausa versus nervio. El mismo árbol. El mismo amor.
En una relación, cualquiera que sea, hay uno que va más rápido que otro. Uno que tiene más ansias que otro, uno que da más que otro, uno que es más cabal y otro menos cuerdo. No es uno mejor ni peor, simplemente la diferencia está ahí, matices para tener en cuenta. Es bonito dar y bonito es recibir. Y también bonito es saber respetar los tiempos que marca esa otra persona. A su ritmo, al tuyo, al vuestro en definitiva.
"La virtud está en el término medio", que dijo aquel señor de los libros de filosofía... Un tal Aristóteles. Qué listo el tío.
Entalpía es una magnitud termodinámica. Se refiere a la cantidad de energía que un sistema puede intercambiar con su entorno. En mi caso y haciendo alusión al intercambio con el entorno, este blog pretende ser un espacio abierto a pensamientos y noticias para compartir con el mundo que me rodea.
sábado, 19 de enero de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
Un fallo técnico.
Esta historia comienza así: Después de un día duro de trabajo, llego a casa a las 20:15 aproximadamente. Suelto los bártulos, las llaves, cojo las bolsas de mi perra y me dispongo a bajar. Cierro la puerta. Llaves dentro. 13% de batería en mi Iphone. ¿Qué hacer durante la más de hora y cuarto que, presumiblemente, me queda por esperar en el patio para que puedan abrirme y entrar de nuevo en casa? (No puedo ir a pasear por cuestiones que no vienen al caso) ¿herramientas? Un boli, un paquete de pañuelitos. Éste es el resultado de la transcripción. Es largo y, bueno sí, un poco aburrido.
COSAS QUE HACER PARA NO ABURRIRSE CON BOLI Y PAPEL, Y CON MENOS DEL 10% DE BATERÍA (no podemos vivir sin tecnología)
- Empezar a escribir. Esto es obvio. O no tanto. Bien pudiera ser dibujar, pero en papel vulgarmente conocido como "pañuelitos" no tiene mucho sentido... Acabaría rompiéndose seguro y adiós invento.
- Hacer la lista de la compra (huevos, leche, espaguetis, lechuga, queso fresco, calabacines, arroz largo, yogures, puchero, garbanzos, lejía, papas).
- Enumerar o repasar los lugares a los que tienes que ir mañana. Esto es un ejercicio bueno: ejercitas la mente y te hace recordar todo lo que tienes pendiente (o al menos esa es la idea). Si es que ultimamente estoy muy despistada.... Las llaves arriba, la perra y yo abajo. Venga, venga, recuerda. (Fin del recuerdo)
- Ponerse a pensar en un nuevo post para el blog. Tengo pendiente hablar de mi barrio de acogida.
- Tengo que llamar para pedir cita con el fisio. Nota mental (?)
¡por fin! Mi Salvoconducto ha llegado!! Me voy directa a la ducha! Qué frío!
FIN.
miércoles, 16 de enero de 2013
¡Hay esperanza!
Las personas definitivamente nunca dejan de sorprenderte. Hoy un paciente me ha regalado una figurita de madera que hizo cuando aun sus manos no temblaban y podía dar dos pasos sin ahogarse. Hoy una compañera se ha ofrecido a ahorrarme viajes al Aljarafe a costa de hacerlos ella. Hoy me han deseado buenos días más personas de las que ahora mismo puedo recordar. Hoy una vecina que no cruzaba más de un saludo en la escalera, me ha visto en el patio y se ha parado a hablar conmigo. Hoy una puerto riqueña y una brasileña me han dado las gracias hasta la saciedad por la "Seguridad Social Española". Hoy me han ofrecido batidos, cocacola, cerveza, chocolatinas, me han invitado a café, me han regalado sonrisas, han jugado conmigo a las cosquillas, me han hecho reir y me han ofrecido abrazos y besos sin condición.
¡Cuantos detalles! Todo ha sido a base de recibir... Y luego dicen que la humanidad está perdida... ¡Qué sabran ellos! ¡Agoreros!
¡Cuantos detalles! Todo ha sido a base de recibir... Y luego dicen que la humanidad está perdida... ¡Qué sabran ellos! ¡Agoreros!
viernes, 11 de enero de 2013
Poderoso aliado
Un buen día te levantas, con legañas en los ojos, y te das cuenta de que algo ha cambiado a pesar de que todo parece igual que ayer. La cama desde donde te has puesto en pie es la misma que ayer vio cómo te acostabas y tu peso es similar, gramo arriba o gramo abajo, después de tu desayuno continental.
Pero no. Algo no es igual. Pasan las horas y te vas de nuevo al espejo. El reflejo ya lo conoces. No estás maquillada, ni falta que te hace. Te sientes bien porque... ¡Eso es! Te sientes bien porque algo en ti se ha modificado. Has cerrado la puerta que antes te daba miedo cerrar y has abierto la ventana a nuevas experiencias. Miras atrás y ya no quema, ya no duele... Incluso sonríes y una lágrima de añoranza se escapa de tus ojos, antaño enrojecidos por el llanto, hoy encendidos con una luz que sólo los luchadores pueden reconocer. Está permitido caer. Es obligado levantarse. No se acaba el mundo. El planeta sigue girando y tu corazón latiendo.
Algo ha cambiado... Tienes un gran aliado, poderoso, imbatible, infinito... El tiempo.
Pero no. Algo no es igual. Pasan las horas y te vas de nuevo al espejo. El reflejo ya lo conoces. No estás maquillada, ni falta que te hace. Te sientes bien porque... ¡Eso es! Te sientes bien porque algo en ti se ha modificado. Has cerrado la puerta que antes te daba miedo cerrar y has abierto la ventana a nuevas experiencias. Miras atrás y ya no quema, ya no duele... Incluso sonríes y una lágrima de añoranza se escapa de tus ojos, antaño enrojecidos por el llanto, hoy encendidos con una luz que sólo los luchadores pueden reconocer. Está permitido caer. Es obligado levantarse. No se acaba el mundo. El planeta sigue girando y tu corazón latiendo.
Algo ha cambiado... Tienes un gran aliado, poderoso, imbatible, infinito... El tiempo.
lunes, 7 de enero de 2013
La importancia de los momentos.
Todos los días sentimos alegrías y decepciones, al igual que tomamos decisiones constantemente que pueden herir o satisfacer a los demás y a nosotros mismos.
Hay miles de ocasiones para constatarlo, cosas que hacemos sin pararnos a pensar y otras que pensamos a veces demasiado. Y, a pesar de los aciertos o los errores que podamos cometer, la vida va abriéndose camino con un sin fin de posibles instantes y un sin fin más de posibles consecuencias. Derecha o izquierda, arriba o abajo, sí o no, puede, quizás, una llamada, una visita, una comida u otra, una palabra, dos, diez o ninguna... acción-reacción. Si esto no fuera así, la vida sería demasiado aburrida para vivirla.
Vive tu vida como te apetezca, pero vívela también con las consecuencias de tus decisiones... Eso hará que sea más fácil encontrar algo parecido a la felicidad...
Hay miles de ocasiones para constatarlo, cosas que hacemos sin pararnos a pensar y otras que pensamos a veces demasiado. Y, a pesar de los aciertos o los errores que podamos cometer, la vida va abriéndose camino con un sin fin de posibles instantes y un sin fin más de posibles consecuencias. Derecha o izquierda, arriba o abajo, sí o no, puede, quizás, una llamada, una visita, una comida u otra, una palabra, dos, diez o ninguna... acción-reacción. Si esto no fuera así, la vida sería demasiado aburrida para vivirla.
Vive tu vida como te apetezca, pero vívela también con las consecuencias de tus decisiones... Eso hará que sea más fácil encontrar algo parecido a la felicidad...
Si es eso lo que quieres.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Hoy sí, te respondo.
Mentiría si digo que no he visto persona más cabezota que ella, pero la verdad es que el melón que sujeta su cuello lo tiene tela de duro. Los que creen en los horóscopos dirán que los astros se alinearon para darle esa testarudez a los Leo... Yo no se si es casiopea u opea entera (chiste) pero cabezota sí, es un rato.
De modo que dice no merecer favor alguno por ser mala, aunque lo agredece todo hasta la saciedad, acto que irónicamente denota lo contrario.
Resulta que resuelve a decir que es arisca, cuando es ella la que a veces busca un abrazo. Sí, adivinaste, no es muy de gato con uñas poner la zarpa escondiendo las garras alrededor de un cuerpo amigo.
Se conoce que se vanagloria de que es tierna sólo a veces, cuando tiene gestos de ternura todos los días hacia un amor de persona que no forma parte de su familia y se preocupa permanentemente por ella.
Se comenta que cuando está con el agua al cuello, con miles de tareas pendientes en su jornada laboral, es capaz de parar y tomarse un café contigo para charlar de la vida, aunque ello le haga ir a contrareloj y, a veces, saltarse un almuerzo.
Incluso dulces detalles navideños en forma de bombones se dice que ha traído a la gente que le rodea. Nadie más lo ha hecho.
A veces deja notas entre los papeles diciendo un "te quiero" si no ha podido despedirse hoy de tí.
Es más, fíjate, le falta tiempo para echarte una mano compañera en los quehaceres diarios si te ve a tope, aunque ello suponga ver reducido el poco tiempo que a veces pasa con lo que más quiere en este mundo; su hijo.
Y no se queja aun padeciendo dolores crónicos y, si lo hace, no para dar pena ni desdicha, sino aludiendo a un simple hecho cotidiano en su vida. Y todo ello con una sonrisa en la cara, con un gracias en los labios, y con el pensamiento de que no merece mención alguna por todo lo que hace.
Refiere a veces que sólo le gusta hacer lo correcto... Ja! Correcto no es dar las gracias por cosas vanales, eso es ser agradecida. Correcto no es tener contacto físico diario, eso es cariño. Correcto no es preguntarle a una persona por su situación todos los días cuando pasa un mal momento, eso es preocupación hacia el otro. Correcto no es pararse a compartir un aperitivo en medio de su tormenta, eso es solidaridad. Correcto no es dar presentes sin más, eso es ser detallista. Correcto no es dejar mensajes para expresar un sentimiento, eso es amor. Correcto no es ofrecerse a echar una mano sin importar a qué hora acabes, eso es compañerismo. Correcto no es callar sus padecimientos, eso es sacrificio. Correcto no es venir con una sonrisa en la cara, eso es fortaleza. Correcto no es obviar merecimientos, eso es modestia. Todo eso, amiga, es ser buena gente, buena persona.
Dije que no te iba a contestar y ya ves, mentí. No vuelvas a decir que no mereces lo que sea. No vuelvas a decir que no eres buena persona. Vuelvo a decirte... Quien siembra, recoge...
Y tú, aunque no lo creas, siembras de arte.
De modo que dice no merecer favor alguno por ser mala, aunque lo agredece todo hasta la saciedad, acto que irónicamente denota lo contrario.
Resulta que resuelve a decir que es arisca, cuando es ella la que a veces busca un abrazo. Sí, adivinaste, no es muy de gato con uñas poner la zarpa escondiendo las garras alrededor de un cuerpo amigo.
Se conoce que se vanagloria de que es tierna sólo a veces, cuando tiene gestos de ternura todos los días hacia un amor de persona que no forma parte de su familia y se preocupa permanentemente por ella.
Se comenta que cuando está con el agua al cuello, con miles de tareas pendientes en su jornada laboral, es capaz de parar y tomarse un café contigo para charlar de la vida, aunque ello le haga ir a contrareloj y, a veces, saltarse un almuerzo.
Incluso dulces detalles navideños en forma de bombones se dice que ha traído a la gente que le rodea. Nadie más lo ha hecho.
A veces deja notas entre los papeles diciendo un "te quiero" si no ha podido despedirse hoy de tí.
Es más, fíjate, le falta tiempo para echarte una mano compañera en los quehaceres diarios si te ve a tope, aunque ello suponga ver reducido el poco tiempo que a veces pasa con lo que más quiere en este mundo; su hijo.
Y no se queja aun padeciendo dolores crónicos y, si lo hace, no para dar pena ni desdicha, sino aludiendo a un simple hecho cotidiano en su vida. Y todo ello con una sonrisa en la cara, con un gracias en los labios, y con el pensamiento de que no merece mención alguna por todo lo que hace.
Refiere a veces que sólo le gusta hacer lo correcto... Ja! Correcto no es dar las gracias por cosas vanales, eso es ser agradecida. Correcto no es tener contacto físico diario, eso es cariño. Correcto no es preguntarle a una persona por su situación todos los días cuando pasa un mal momento, eso es preocupación hacia el otro. Correcto no es pararse a compartir un aperitivo en medio de su tormenta, eso es solidaridad. Correcto no es dar presentes sin más, eso es ser detallista. Correcto no es dejar mensajes para expresar un sentimiento, eso es amor. Correcto no es ofrecerse a echar una mano sin importar a qué hora acabes, eso es compañerismo. Correcto no es callar sus padecimientos, eso es sacrificio. Correcto no es venir con una sonrisa en la cara, eso es fortaleza. Correcto no es obviar merecimientos, eso es modestia. Todo eso, amiga, es ser buena gente, buena persona.
Dije que no te iba a contestar y ya ves, mentí. No vuelvas a decir que no mereces lo que sea. No vuelvas a decir que no eres buena persona. Vuelvo a decirte... Quien siembra, recoge...
Y tú, aunque no lo creas, siembras de arte.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Olores de Segunda Mano
El sentido del olfato es muy peculiar. Sabe distinguir desde el guiso preferido de tu madre a el diésel que emana del tanque en una gasolinera. Y si no, que le pregunten a los catadores de vinos, aceites y demás delicatesen. Provoca tantas emociones como matices. De ello habla, por ejemplo, El Perfume, de Patrick Süskind.
Aún hoy me encanta oler un libro nuevo, a estrenar. Qué sensación cuando ibas al colegio cargado de material... Hubo un tiempo que mis libros eran heredados. No eran entonces lo bastante nuevos para poder emitir ese inolvidable olor en exclusiva para tu olfato, ni tan viejos que se hubieran impregnado de otros tantos aromas. Sin embargo, una vez más hubo una Reforma Educativa y ésta, claro, cambió el plan de estudios; la EGB y el BUP dio paso a la LOGSE (con primaria y ESO), y mis padres no tuvieron más remedio que gastarse un pico más en Septiembre en los textos para mi aprendizaje. Y yo, la verdad, fui sumamente feliz con la nariz metida entre sus hojas.
Ayer estuve en una librería de segunda mano... Y el olor hizo de nuevo acto de presencia: olía a imprenta y a tinta, a hoja vieja, a polvo, a antaño, a historias, a anécdotas presenciadas en las estanterías de sus antiguos dueños, al paso de las páginas en los ojos de los quién sabe cuantos lectores, a dedicatorias y a primeras ediciones, a historia y tiempos pasados. Y fue tal la sensación de encontrar todo eso y a tan buen precio que ya he guardado direcciones de otras para ir de nuevo a buscar un tesoro, una nueva historia con un nuevo matiz, una puerta abierta a la imaginación en forma de libro.
Aún hoy me encanta oler un libro nuevo, a estrenar. Qué sensación cuando ibas al colegio cargado de material... Hubo un tiempo que mis libros eran heredados. No eran entonces lo bastante nuevos para poder emitir ese inolvidable olor en exclusiva para tu olfato, ni tan viejos que se hubieran impregnado de otros tantos aromas. Sin embargo, una vez más hubo una Reforma Educativa y ésta, claro, cambió el plan de estudios; la EGB y el BUP dio paso a la LOGSE (con primaria y ESO), y mis padres no tuvieron más remedio que gastarse un pico más en Septiembre en los textos para mi aprendizaje. Y yo, la verdad, fui sumamente feliz con la nariz metida entre sus hojas.
Ayer estuve en una librería de segunda mano... Y el olor hizo de nuevo acto de presencia: olía a imprenta y a tinta, a hoja vieja, a polvo, a antaño, a historias, a anécdotas presenciadas en las estanterías de sus antiguos dueños, al paso de las páginas en los ojos de los quién sabe cuantos lectores, a dedicatorias y a primeras ediciones, a historia y tiempos pasados. Y fue tal la sensación de encontrar todo eso y a tan buen precio que ya he guardado direcciones de otras para ir de nuevo a buscar un tesoro, una nueva historia con un nuevo matiz, una puerta abierta a la imaginación en forma de libro.
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